Comprar un Renault de segunda mano puede ser una decisión acertada si sabes qué revisar. Los vehículos de esta marca francesa son conocidos por su diseño atractivo y su precio competitivo, pero también presentan ciertos problemas recurrentes que todo comprador debería conocer antes de firmar la compra. En nuestras inspecciones pre-compra detectamos que aproximadamente el 65% de los Renault usados presentan al menos una de las averías típicas que vamos a analizar en esta guía.
A ver, no te voy a engañar: Renault tiene modelos muy fiables, pero también tiene sus puntos débiles característicos. La buena noticia es que si los conoces antes de comprar, puedes negociar un mejor precio o simplemente evitar un dolor de cabeza futuro, como esos vicios ocultos en coches de segunda mano que tanto disgusto causan.

Problemas del Motor 1.5 dCi: El Talón de Aquiles de Renault
El motor 1.5 dCi es probablemente el propulsor diésel más popular de Renault, presente en modelos como el Clio, Mégane, Scenic y Captur. Aunque es eficiente y económico, tiene varios problemas conocidos que aparecen especialmente a partir de los 150.000 kilómetros.
Casquillos de Biela Desgastados
Este es uno de los fallos más graves que vemos en el taller. Los casquillos de biela se desgastan prematuramente en algunas unidades, lo que puede provocar la rotura completa del motor. ¿Cómo lo detectas? Escucha atentamente si el motor hace un «clack, clack, clack» metálico y constante.
En nuestras inspecciones, cuando escuchamos este ruido, sabemos que el motor tiene los días contados. La reparación no es barata: implica desmontar el motor completamente y sustituir los casquillos junto con el cigüeñal si está dañado. Estamos hablando de reparaciones que pueden superar fácilmente los 2.000-3.000 euros.
Problemas con el Turbocompresor

El turbo del 1.5 dCi tiene dos problemas recurrentes que detectamos frecuentemente:
- Manguitos agrietados: Los manguitos del turbo tienen codos muy rectos que se rajan con el tiempo. Si escuchas un silbido al acelerar, es probable que necesiten sustitución.
- Pérdida de aceite: Cuando el turbo empieza a fallar, pierde aceite que se acumula en los manguitos de admisión. Esto lo puedes ver a simple vista si abres el capó y revisas la zona del intercooler buscando manchas aceitosas.
Fallos Eléctricos: La Pesadilla Intermitente
Los problemas eléctricos son otra de las averías típicas Renault más frustrantes que más molestias causan a los propietarios. No es que todos los Renault los tengan, pero cuando aparecen, pueden ser difíciles de diagnosticar.
En el Mégane de segunda mano, por ejemplo, hemos visto casos donde el coche simplemente no arranca debido a fallos en la centralita electrónica. Es uno de esos problemas que puede dejarte tirado sin previo aviso.
Bobinas de Encendido Defectuosas
Las bobinas de encendido tipo «lápiz» (individuales para cada cilindro) son componentes que fallan con bastante regularidad en modelos como el Clio, Logan, Sandero y Mégane. Cuando una bobina falla, el motor pierde potencia inmediatamente y funciona solo con tres cilindros.
Síntomas que debes buscar:
- Motor con tirones o vibraciones excesivas
- Luz de check engine encendida
- Pérdida notable de potencia
- Aumento del consumo de combustible
- Ralentí inestable con el coche parado
La buena noticia es que cambiar una bobina no es especialmente caro (entre 50-120 euros por unidad), pero el problema es que cuando falla una, las demás suelen seguir poco después.
Caja de Cambios: Problemas Tanto en Manual como Automática
Caja Manual: Dificultad al Entrar las Marchas
En las cajas de cambios manuales, especialmente en modelos con más de 100.000 kilómetros, es común que aparezcan problemas para meter las marchas. Los propietarios reportan que la palanca no entra suave, hay crujidos al cambiar o incluso la caja se queda en punto muerto cuando está en marcha.
Este problema puede deberse a desgaste en los sincronizadores, problemas con el embrague o aceite de transmisión en mal estado. Un truco que usamos los peritos es probar todas las marchas con el motor en marcha y escuchar si hay ruidos anormales.
Transmisión Automática DP0 y E-Tech
La caja automática DP0 de 4 velocidades, presente en Méganes antiguos, es bastante problemática después de los 60.000 kilómetros. Los síntomas incluyen tirones, cambios retardados o que la caja entre en modo de emergencia.
Los modelos más recientes con transmisión E-Tech híbrida (Austral, Captur, Scenic) también han presentado fallos, aunque son vehículos más nuevos. La OCU ha reportado problemas específicos con el freno de mano en versiones automáticas fabricadas entre abril 2024 y mayo 2025.
Correa de Distribución: El Mantenimiento Crítico

Este es uno de los puntos más críticos en Renault. La correa de distribución sincroniza el movimiento de pistones y válvulas, y su rotura es catastrófica para el motor.
Según nuestra experiencia, el 80% de los daños graves de motor que vemos en Renault con más de 60.000 kilómetros se deben a negligencia con este mantenimiento. La correa debe cambiarse según las especificaciones del fabricante (generalmente cada 80.000-120.000 km o cada 5 años), pero muchos propietarios lo posponen por el coste.
Señales de que la correa necesita atención:
- El coche tiene más de 80.000 km y no hay registro del cambio
- Grietas visibles en la correa (si puedes verla)
- Ruidos chirriantes al arrancar en frío
- No hay historial de mantenimiento documentado
Si estás mirando un Renault usado y el vendedor no puede demostrar que se ha cambiado la correa, réstale mentalmente 600-800 euros al precio, porque vas a tener que hacerlo tú.
Suspensión y Dirección: Desgaste Prematuro
Los Renault tienden a sufrir desgaste prematuro en los componentes de suspensión comparado con otras marcas. Conocer los tipos de tracción de tu vehículo también ayuda a entender el desgaste de ciertos componentes.
Problemas Comunes de Suspensión
- Golpes o ruidos al pasar baches: Causados por silent blocks resecos o rótulas sin lubricación
- Inestabilidad a alta velocidad: Los amortiguadores pierden capacidad antes de lo esperado
- Desgaste irregular de neumáticos: Indica problemas de alineación o componentes defectuosos
En el Mégane II, la cremallera de dirección y las barras pierden forma alrededor de los 70.000 kilómetros, apareciendo holgura e inestabilidad. Algunos talleres incluso usan bujes de BMW como reemplazo porque duran más que el original.
Soporte del Motor
El soporte inferior del motor suele fallar a partir de los 60.000 kilómetros en el Mégane, produciendo vibraciones y golpes molestos. Es una reparación relativamente económica, pero muy común.
Problemas Específicos por Modelo
Aquí es donde se nota de verdad la experiencia de taller. No todos los Renault dan los mismos fallos: según el modelo y la generación, los patrones cambian bastante. Te resumo lo que más se ve en inspecciones de segunda mano.
Renault Mégane
Mégane II (2002–2009): el que más guerra da
Es, con diferencia, el Mégane más delicado en el mercado de ocasión. Si ves uno muy barato, casi siempre es “barato por algo”.
Problemas que se repiten:
- Dirección con holguras y ruidos
Cremallera y rótulas tocadas, la dirección se siente imprecisa y hace ruidos al girar o pasar baches. - Motor 1.6 K4M con achaques
Desfasadores de distribución (variador de fase), termostatos y sensores que fallan. Síntoma típico: el coche se cala de repente o le cuesta arrancar en frío. - Soporte inferior de motor roto
A partir de unos 60.000 km no es raro encontrar el taco de motor inferior fatigado, con golpes y vibraciones al acelerar. - Bobinas de encendido quemadas
Muy típico: de repente empieza a fallar un cilindro, tirones y luz de avería encendida. Muchas veces por entrada de humedad en la zona de drenajes. - Caja automática DP0 de 4 marchas
Tirones, cambios lentos y modo emergencia si no se ha cambiado el aceite cuando toca. - Electrónica y centralitas
Avisos de “electronic fault”, luces de airbag, problemas de arranque… la parte eléctrica de este modelo puede dar bastante guerra.
Mégane III y IV: más recomendables, pero ojo con…
Son mucho más serios que el II, pero aun así conviene revisar:
- Filtro DPF en diésel (1.5 dCi, 1.6 dCi)
Si ha hecho mucha ciudad, es fácil que el filtro de partículas esté medio obstruido. Limpiezas y, en el peor caso, sustitución cara. - Bujías y filtros
En gasolina, bujías pasadas de kilómetros; en diésel, filtros estirados “hasta la próxima”. Resultado: tirones, falta de fuerza y más consumo. - Motor que se acelera solo en frío
Motor que se queda alto de vueltas por fallo de software en la ECU; se corrige reprogramando. - Suspensión cansada
Amortiguadores y silentblocks que se fatigan antes de lo esperado, con ruidos a baches y sensación de “flotador” en carretera.
Un Mégane III/IV con mantenimiento completo y bien documentado puede ser una compra muy razonable.
Renault Clio
El Clio, sobre todo en sus generaciones II y III, es un urbano bastante apañado, pero con una constante clara: la electricidad manda.
Muy habituales:
- Mandos a distancia que dejan de funcionar
Especialmente los antiguos por infrarrojos: de repente no abre ni cierra, hay que reparar o reprogramar. - Ventilador del habitáculo “caprichoso”
Funciona solo en una velocidad (normalmente la más alta). Suele ser el bloque de resistencias del motoventilador. - Inyección y acelerador electrónico
Testigo de inyección encendido, coche perezoso o en modo protección por fallos en el cableado del pedal o en la bomba en diésel. - Motor que se queda acelerado
Cambias de marcha y el coche sigue algo acelerado: muchas veces es software de centralita desactualizado. - Velocímetro y ABS dando guerra
Aguja del cuentakilómetros loca o intermitente por conflicto entre el captador de la caja y el del ABS.
Además, se repiten problemas de arranque, pequeños tirones y fallos de sensores (EGR, caudalímetro, etc.). Suelen ser averías más molestas que catastróficas, pero conviene contarlas a la hora de negociar.
Renault Captur
El Captur es muy goloso como SUV urbano, pero tiene varios puntos a vigilar, sobre todo en unidades cargadas de electrónica.
Lo más típico:
- Fallos de software y sistemas electrónicos
Pantalla de infoentretenimiento que se queda congelada, sistema start/stop que deja de funcionar, avisos de presión de neumáticos sin motivo claro, sensores que fallan. - Alternador en algunas series
Se han documentado problemas de alternador con riesgo de cortocircuito que han motivado sustituciones en campaña. - Caja automática EDC
Si no se mantiene bien, aparecen tirones, cambios bruscos y sensaciones raras al maniobrar. La manual, por lo general, da menos guerra. - Motores a vigilar
- Suspensión y frenos en uso urbano
En unidades muy “de ciudad” se nota desgaste acusado en frenos y una suspensión que empieza a sonar antes de lo esperado.
Cuando se inspecciona un Captur, hay que mirar muy bien historial de campañas, electrónica y, si lleva 1.2 TCe, el estado de la distribución.
Renault Scénic
El Scénic es el típico familiar cómodo y espacioso, pero precisamente por eso sufre si no se mantiene bien.
Patrones comunes:
- Arranque y sobrecalentamiento
Problemas de arranque en frío o aguja de temperatura que sube demasiado: el circuito de refrigeración y la inyección suelen estar detrás. - Humo y luz de avería motor
Humo negro o azul y testigo encendido ligados a EGR sucia, turbo tocado o filtro de partículas al límite. - Suspensión cargada de trabajo
Amortiguadores, muelles y silentblocks sufren más por peso y uso familiar: ruidos a baches y conducción más rebotona. - Dirección con holguras
Con kilómetros urbanos y badenes, puede haber juego en rótulas, axiales y cremallera.
Son coches muy agradecidos para viajar, pero no perdonan descuidos de mantenimiento.
Modelos recientes: Austral, Captur II, Scenic E‑Tech
En los Renault más nuevos todavía no hay estadísticas a muy largo plazo, pero sí pistas claras:
- Freno de mano eléctrico en automáticos
Se han reportado problemas en unidades de Renault y Dacia fabricadas entre 2024 y 2025, con campañas para revisar el freno de mano eléctrico. - Renault Austral
Listas de problemas apuntan a: - Captur y Scenic E‑Tech híbridos
Mucha dependencia del software: actualizaciones, sensores y gestión del sistema híbrido. De momento sin grandes dramas generalizados, pero aún es pronto.
Con estos modelos, más que el desgaste mecánico por años, lo que marca la diferencia es que estén al día de campañas, actualizaciones y mantenimiento en servicio oficial o especialista.
Costes Reales de Reparación
Para que tengas una idea clara de lo que podrías gastarte si compras un Renault con estos problemas:
| Avería | Coste Aproximado de Reparación |
|---|---|
| Cambio de correa de distribución | 600-900€ |
| Reparación de turbo (manguitos) | 200-400€ |
| Sustitución de turbo completo | 800-1.500€ |
| Reparación motor (casquillos biela) | 2.000-3.500€ |
| Bobina de encendido (unidad) | 50-120€ |
| Reparación caja de cambios manual | 800-1.500€ |
| Reparación caja automática DP0 | 1.200-2.500€ |
| Amortiguadores (juego completo) | 400-700€ |
| Cremallera de dirección | 500-900€ |
Checklist de Inspección Antes de Comprar un Renault
Cuando vayas a ver un Renault de segunda mano, lleva esta lista contigo:
Motor:
- ¿Hay ruidos metálicos tipo «clack clack» al ralentí?
- ¿Se ve aceite en la zona del intercooler o turbo?
- ¿Tiene documentación del cambio de correa de distribución?
- ¿El motor arranca en frío sin revolucionarse excesivamente?
Caja de Cambios:
- ¿Entran todas las marchas suavemente sin crujidos?
- ¿La caja se queda alguna vez en punto muerto?
- En automáticas: ¿Los cambios son suaves y sin tirones?
Sistema Eléctrico:
- ¿Todas las luces e indicadores funcionan correctamente?
- ¿Arranca sin problemas a la primera?
- ¿Hay alguna luz de avería encendida en el cuadro?
Suspensión y Dirección:
- ¿Se escuchan golpes al pasar baches?
- ¿La dirección tiene holgura o se siente imprecisa?
- ¿Los neumáticos tienen desgaste irregular?
Historial:
- ¿Tiene libro de mantenimiento completo y sellado?
- ¿Cuándo fue la última ITV y qué defectos señaló?
- ¿Puedes conseguir el historial DGT para verificar el kilometraje?

Por Qué Una Inspección Profesional Marca la Diferencia
Mira, te voy a ser sincero: detectar estas averías típicas Renault requiere experiencia y, sobre todo, herramientas de diagnóstico profesionales. Muchos de estos problemas no son visibles en una simple visita al vehículo.
En Informes Mecánicos realizamos más de 1.000 inspecciones anuales, y te puedo asegurar que el dinero que inviertes en una revisión pre-compra (normalmente entre 150-250€) te puede ahorrar fácilmente miles de euros en reparaciones futuras o evitar que compres un coche con problemas graves.
Recientemente inspeccionamos un Mégane dCi donde el vendedor aseguraba que «todo estaba perfecto». Nuestro perito detectó pérdida de aceite en el turbo, vibraciones que indicaban problemas con los casquillos de biela y que la correa de distribución nunca se había cambiado con 135.000 km. El comprador negoció una rebaja de 2.500€ o simplemente decidió buscar otra opción.
Veredicto Final: ¿Son Fiables los Renault?
Los Renault no son ni los coches más fiables ni los menos fiables del mercado. Tienen sus puntos débiles claros, especialmente el motor 1.5 dCi, las bobinas de encendido y algunos problemas eléctricos, pero si encuentras un ejemplar bien mantenido con historial completo, pueden ser vehículos perfectamente válidos.
Incluso si tu presupuesto es ajustado y buscas coches de segunda mano por menos de 2000 euros, es fundamental hacer esta verificación previa.
La clave está en:
- Conocer las averías típicas (ahora ya las conoces)
- Verificar el historial de mantenimiento (especialmente correa de distribución)
- Hacer una inspección profesional antes de comprar
- Negociar el precio según el estado real del vehículo
Si quieres evitar sorpresas desagradables y tomar una decisión de compra informada, una inspección pre-compra profesional es tu mejor inversión. En Informes Mecánicos nuestros peritos certificados revisan más de 200 puntos del vehículo, incluyendo lectura de códigos de error, verificación de kilometraje real y estado de todos los sistemas críticos.





